Logopedia en centros de mayores

Debido al aumento de la esperanza de vida y al gran interés que está provocando el sector del envejecimiento en la actualidad. Se considera muy importante hablar sobre las funciones que ejercen los diferentes profesionales dedicados a este sector, en concreto los logopedas.

La comunicación constituye la capacidad para transmitir información de distinta naturaleza. Tal y como definen algunos autores (Lecours y cols, 1979): «El lenguaje es el resultado de una actividad nerviosa compleja que permite la comunicación interindividual de estados psíquicos a través de la materialización de signos multimodales que simbolizan estos estados de acuerdo con una convención propia de una comunidad lingüística.

Debido al envejecimiento y a sus procesos asociados puede verse mermado en diferentes aspectos: respiración, articulación, voz y prosodia. Además las diferentes enfermedades neurodegenerativas que pueden aparecer durante la vejez como: parkinson, demencias (tipo Alzheimer, vascular, frontotemporal, cuerpos de Lewi), accidentes cerebro-vasculares, etc pueden provocar alteraciones como déficit en la potencia vocal, deterioro en la denominación, fluencia verbal, comprensión, ect.

El papel que ejerce un logopeda en un centro de día o residencia está basado en prevenir, evaluar e intervenir en los trastornos de la comunicación humana y en las funciones asociadas a la comprensión y expresión del lenguaje oral y escrito, así como todas las formas de comunicación no verbal. Todo ello mediante atención individualizada enfocada a mejorar o advertir sobre todos aquellos aspectos deteriorados para fomentar una buena comunicación con su entorno y aumentar así su calidad de vida e independencia.

Por último es imprescindible el asesoramiento a las familias y cuidadores sobre los cambios que los usuarios de los centros pueden presentar para corregir las dificultades que puedan aparecer.

Mercedes Pinel Zafra
Psicóloga – Logopeda
U.E.D. para personas mayores La Alfaguara

Cuidados de enfermería en el mayor

Debemos tener claro que el envejecimiento no es un proceso patológico en si sino un proceso evolutivo, biológico que produce alteraciones morfológico-funcionales muy determinadas y determinantes en todos los tejidos y órganos llevando al individuo a una situación de equilibrio inestable entre lo “normal” y lo “patológico”.

La función asistencial de los profesionales de enfermería que trabajen con ancianos consiste en ayudar al anciano sano o enfermo a conservar o recuperar la salud para que pueda llevar a cabo las tareas que le permitan el mayor grado de independencia posible. Para que esto sea posible el profesional de enfermería debe realizar una correcta valoración de la situación del anciano, lo haremos siguiendo unos pasos que englobaran todas las necesidades básicas del ser humano.

  • Respiración: Vigilaremos el ritmo respiratorio y la frecuencia cardiaca, también es muy importante la capacidad para expectorar y mantener libres las vías aéreas respiratorias. Nuestro objetivo será conocer el patrón respiratorio del anciano, enseñarle si fuera necesario a respirar correctamente y adaptar sus necesidades a sus propias limitaciones. Intentaremos que realicen ejercicio con regularidad, combatiremos el consumo de alcohol, tabaco y la obesidad, evitaremos que lleven ropas inadecuadas que compriman las piernas, hay que evitar situaciones de estrés. Existen muchos problemas asociados a la inmovilidad, hipertensión, afecciones crónicas, situaciones de estrés que pueden afectar a un adecuado intercambio gaseoso para los requerimientos vitales y que pueden dar lugar a otros problemas como las úlceras por presión, afecciones respiratorias etc.
  • Alimentación: Deberemos conocer sus hábitos para promover una alimentación adecuada a sus necesidades nutritivas y calóricas evitando problemas muy característicos de estas edades como pueden ser el estreñimiento, obesidad, malnutrición, deshidratación, anemias etc. Procuraremos respetar sus gustos para que sigan manteniendo el apetito y que las comidas sean fáciles de digerir con respecto a las particularidades de cada individuo (prótesis dentales, problemas de deglución…).
  • Eliminación: Nuestra labor de enfermería consistirá mayormente en instruir al anciano para que se adapte a sus modificaciones funcionales debidas a la edad y corregir hábitos inadecuados. Enseñaremos medios naturales para paliar el estreñimiento (baños de asiento, masajes, recomendaremos dietas ricas en residuos y desaconsejaremos grasas y picantes). Enseñaremos hábitos de higiene perineal para prevenir infecciones, vigilaremos frecuencia de las micciones y características de la orina para el control de posibles problemas. Deben usar ropas fáciles de poner y quitar para facilitarles la autonomía.
  • Movimiento: Una vez conocidos los hábitos relativos a actividad, ejercicio, alimentación, hidratación, higiene y utilización de su tiempo libre en su vida cotidiana deberemos prevenirles sobre posturas inadecuadas informándoles sobre la importancia de una correcta postura corporal así como de la importancia de llevar ropa y calzado adecuados, aconsejaremos y planificaremos la realización de ejercicio regular adaptado a sus gustos y limitaciones, vigilaremos el cuidado de los pies a diario.
  • Reposo y sueño: El anciano deberá mantenerse activo durante el día para dormir de forma regular y obtener un sueño reparador durante la noche. Una vez conocidos sus hábitos de sueño y reposo si no son adecuados enseñaremos técnicas de relajación, recomendaremos el uso de ropa adecuada, explicaremos la necesidad de la micción antes de acostarse. No es recomendable la utilización de medicación.
  • Higiene y arreglo personal: Una vez conocidos sus hábitos higiénicos planificaremos programas de educación sanitaria sobre higiene y orientación en la forma de vestir (recomendaremos el uso de jabones neutros, cremas hidratantes, duchas semanales haciendo hincapié en el lavado y minucioso secado de los pliegues cutáneos, cuidado de los pies, ropa y calzado adecuados). Haremos controles periódicos para prevenir posibles problemas como eczemas, callosidades, uñas encarnadas etc.
  • Mantenimiento de la temperatura corporal: Durante el envejecimiento el centro termorregulador se vuelve menos eficaz, sintiendo frio o calor en diferente grado que el adulto. Les enseñaremos medidas para prevenir el frio, el calor y los cambios extremos de temperatura. Vestido adecuado, dieta adecuada a las exigencias calóricas, adecuada hidratación etc.
  • Evitar peligros: Enseñaremos al anciano como prevenir accidentes. (mantener entorno seguro, evitar esfuerzos y respetar sus limitaciones, ropa adecuada y calzado antideslizante, utilización de prótesis, bastones…).
  • Comunicación: Los ancianos tienden al aislamiento. Planificaremos programas y actividades para que se comuniquen y relacionen con otro grupo de individuos sintiéndose parte de él y pudiendo compartir sus deseos y opiniones.
  • Expresión de la sexualidad: Iniciaremos al anciano en técnicas de expresión corporal y medios no verbales para comunicarse, les facilitaremos intimidad y les enseñaremos a aceptar sus limitaciones.
  • Valores y Creencias: Instruiremos al anciano para que sea capaz de expresar sus valores y creencias. Le enseñaremos mediante actividades a exteriorizar sus emociones, sentimientos y opiniones en un medio receptivo.
  • Autorrealización: Debe sentirse satisfecho consigo mismo por su contribución a la sociedad. Mantendremos sus aficiones, le animaremos a realizar actividades que le reporten satisfacción personal y le animaremos a pertenecer a algún grupo según sus preferencias o aficiones.
  • Aprender: Le facilitaremos información sobre los recursos y medios que están a su alcance para aprender, le aconsejaremos asistir a actos culturales y apoyaremos todas sus iniciativas.

Ana Isabel Padilla Nieves
D.U.E.
U.E.D. La Alfaguara Nívar

Fisioterapia

La Terapia Física en el adulto mayor es un factor clave en la UED para asistir al paciente, sacar el mejor partido de la situación presente y adaptar la calidad de su función al estado en que se encuentra.

Un Paciente Geriátrico, además de tener una edad avanzada, suele presentar pluripatología (dos o más enfermedades crónicas asociadas, a menudo desconocidas por el paciente), presencia habitual de uno o más Síndromes Geriátricos (Enfermedad Cerebrovascular, Enfermedad de Parkinson, Síndrome Confusional, Trastornos del sueño, Incontinencia Urinaria y/o fecal), Deprivación Sensorial, Trastornos Endocrinos, es un paciente que consume tres o más medicamentos al día, con limitaciones funcionales físicas y/o mentales, con problemas sociales añadidos y, sobre lo anterior, aparición de alguna enfermedad aguda.

En Geriatría, la valoración funcional física es esencial. El dolor puede ser el primer escalón en las situaciones de inmovilidad, situación que complica e incide sobre los procesos fisiológicos de la vejez, complicando la vida del mayor.

Como consecuencia del deterioro de las funciones motoras, disminuye la capacidad para desempeñar actividades cotidianas habituales.

Las caídas son un marcador de fragilidad e inestabilidad en los ancianos. Muchos pacientes acuden a la UED tras haber sufrido una caída.

El Fisioterapeuta debe tratar de obtener una impresión general del estado del paciente, es esencial prestarle atención para hacer lo necesario para aliviar el problema.

El tratamiento fisioterápico puede prevenir muchas de las complicaciones de la inactividad y el reposo. La práctica del ejercicio es fundamental, aportando mejoras en la capacidad cardiovascular, arcos de movimiento, fuerza, densidad ósea, disminución de la tensión arterial, estado de ánimo, etc.

Las relaciones y la interacción social que se crean entre el paciente y el personal de la UED que lo cuida juegan sin duda un papel importante en su motivación.

Isabel López
Fisioterapeuta, Grupo La alfaguara

From Birmingham to Salar

Cuando nacemos no sabemos lo que nos deparará el futuro. Y mucho menos dónde pasaremos los años de nuestra vejez. Hay personas, nacidas fuera de España, que no sabemos por qué se enamoran de nuestro país. Yo diría que lo valoran más que los propios españoles. Una de estas personas es nuestro gran amigo Peter. Un buen día llego a España, desde Birmingham en Reino Unido, decidido a pasar los últimos años de su vida, a disfrutarlos después de una vida de esfuerzo y trabajo.

En algunas ocasiones cuando llegamos a mayores, necesitamos que alguien vele por nuestra comodidad, nuestra seguridad y sobre todo nuestra salud. En este caso, la Residencia La Alfaguara de Salar se ha convertido en su hogar, donde pasa gran parte del día junto a sus compañeros y compañeras, donde vive momentos y experiencias en las que su cara es el espejo de su alma. Disfruta escuchando música, bailando con algunas compañeras que son tan bailarinas como él, haciendo gimnasia, dibujando y hasta compartiendo momentos con su inseparable amigo Hércules, nuestro residente canino de la Residencia. Un Golden Retriever, adiestrado para vivir con personas mayores, al que solo le falta hablar. El cual ha establecido un vínculo especial con él, y con el que el idioma no es su límite.

Celebramos junto a él tradiciones típicas del pueblo de Salar, como el día de la Candelaria comiendo roscas de pan con aceite y chocolate, la feria, San Antón… y un sinfín de momentos diarios a los cuales se adapta como un español más. Hace poco hemos pasado las Navidades y las hemos querido celebrar como si estuviese en casa, celebrándolo a la manera anglosajona, con adornos típicos como Santa Claus, y a la española, cantando y bailando villancicos rocieros y tocando la pandereta, mezclando costumbres y al final todos nos hemos divertido junto a él.

En la Residencia tiene una compañera que siempre que la ve la saluda con alegría y le da su beso cada mañana. La diferencia de idiomas no deja que ellos puedan compartir conversaciones, pero la simple mirada cómplice y la sonrisa que cada día se regalan uno al otro, hace que el vínculo de amistad entre ellos haga que día a día este vivo.

Mónica, una auxiliar bilingüe de la Residencia es la que se encarga de ir transmitiéndole en su idioma todo lo que haya que comunicarle, además de lo que le decimos los otros trabajadores que más o menos vamos “chapurreando” algo de inglés. Con Mónica el encuentra seguridad y confía en ella plenamente ya que le habla con mucho cariño y la entiende a la perfección.

Solo decir que desde que Peter convive con nosotros nos hemos dado cuenta del valor de una mirada, el valor de un gesto o de una sonrisa. No todo se expresa a través de la palabra. Y aunque los demás residentes no compartan su idioma, él en ningún momento se ha visto excluido del grupo.

Esperamos que este sea solo el comienzo de una historia junto a nuestro amigo Peter. Que él se encuentre en la Residencia como su propio hogar y que sea muy feliz junto a todos los compañeros y trabajadores del Centro.

Ana Isabel Ortiz López
Terapeuta Ocupacional
La Alfaguara Salar

Como empezó todo

A menudo nos hacen la pregunta de como empezó nuestra aventura en el mundo del mayor. En mi opinión a un emprendedor se le puede distinguir de alguien que no lo es, desde el patio del colegio.
La Alfaguara surgió posiblemente de una casualidad, de una conversación entre estudiantes en la cafetería de la facultad. Tres estudiantes en lo que se suponía era la recta final de su formación, que tenían claro que su futuro estaría ligado al mundo de las personas mayores y que querían ser empresarios.

No costó mucho esfuerzo el ponernos de acuerdo y empezar a trabajar, no nos podíamos imaginar que nos iba a costar casi 2 años el levantar la persiana de nuestro Centro de Día, tantas llamadas, tantas reuniones, tantos malos ratos, pero sobre todo tanta ilusión en ver la luz de nuestro proyecto.

Tras dudar entre muchas ubicaciones, decidimos que nuestra Unidad de Estancia Diurna estaría ubicada en Nivar, pueblo natal de uno de los soñadores del proyecto y que suscribe estas palabras. Que mejor ubicación para nuestros mayores que un entorno natural, tranquilo y lleno de vida y luz para que disfruten tanto como se merecen.

Después de un año de obras, tramitación de permisos, con un cambio de normativa incluido, comprar nuestra primera furgoneta y pasar por infinidad de situaciones inverosímiles, el día 20 de octubre de 2008 vería la luz Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara. Una usuaria para 373 metros cuadrados de local y sus 130 metros de terraza, ese día La Alfaguara no estaba llena de usuarios, pero estaba llena de ilusión, de mucha ilusión y eso es lo que intentamos transmitir desde el principio. Nuestro lema siempre ha sido y será, que el mayor al acabar el día tiene que ser mas feliz que cuando amaneció.

Han pasado ya 8 años desde la primera toma de contacto entre estudiantes que posteriormente serian socios y fundadores de La Alfaguara, después y tras no menos esfuerzo verían la luz otros proyectos. El 2 de noviembre de 2010 abrimos nuestra Unidad de Estancia Diurna La Alfagura-Baza. El 1 de Julio de 2012 conseguimos la licitación para la prestación del Servicio de Ayuda a Domicilio de Cuevas del Campo. El 1 de Agosto del año pasado vió la luz el Centro Residencial La Alfaguara-Salar y el 5 de Mayo de este mismo año tuvo su apertura Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara-Cuevas del Campo.

Varios proyectos regidos por un denominador común, la ilusión y el cariño hacia nuestros mayores. Queremos que esta pequeña introducción sirva como presentación de nuestro blog y os invitamos a que nos hagáis sugerencias sobres los temas a tratar en próximas entradas.

Joaquín Carmona
Gerente Grupo La Alfaguara.