SÍNDROME VESPERTINO

Hoy queremos hablar del llamado síndrome vespertino. Se trata de que algunos enfermos de Alzheimer experimentan episodios de agitación, inquietud y confusión al atardecer y durante la noche. Es importante que los profesionales encargados de atender a estas personas sepan por qué ocurre y qué se puede hacer ante estas situaciones.

El síndrome vespertino hace referencia a un estado anímico marcado por la confusión, el desorden conductual y la agitación. Se le llama también síndrome crepuscular o sundowning. Como decimos, este periodo de agitación e irritación extremas comienza durante la tarde y continúa durante la noche. Varios estudios revelan que el síndrome vespertino afecta hasta un 20% de los pacientes con Alzheimer. Generalmente aparece en la etapa intermedia de la enfermedad. Se cree casi con toda seguridad que está causado por una disfunción del ritmo circadiano. Este está regulado por el núcleo supraquiasmático y la melatonina. Lo que ocurre es que la enfermedad del Alzheimer daña esa zona del cerebro y también disminuye la producción de la hormona relacionada con el sueño, alterando el reloj biológico y causando la confusión entre el momento de dormir y despertar.

En el Grupo Alfaguara te recordamos que el síndrome vespertino o crepuscular también puede estar influenciado por otros factores tales como los cambios ambientales, el cansancio mental y físico o determinados tipos de iluminación. Como decimos, los síntomas principales son la confusión y la agitación. Esta puede manifestarse de diversas formas. La persona puede tirar objetos de manera compulsiva, intentar romper su ropa, deambular, desorientarse o tratar de autolesionarse.

En cuanto a la forma de afrontar el síndrome vespertino, se trata de abordarlo desde varios puntos de vista: ambiental, nutricional, médico, farmacológico, etc. Uno de los consejos principales que poner en práctica en el día a día es exponer a estas personas a la luz natural en las primeras horas de la mañana para regular su reloj biológico. Por supuesto, reducir el ruido ambiental y transmitirles tranquilidad hablándoles de forma calmada y cariñosa. Realizar ejercicio físico moderado y adaptado también ayudará a estas personas a descansar mejor por la noche. Por descontado, se ha de seguir una dieta equilibrada y sin cafeína con horarios fijos para comer.

ALERGIAS EN PERSONAS MAYORES

Con la llegada del calor los parques se llenan de flores, apetece estar horas y horas al aire libre paseando, jugando con tus nietos… pero también es la época en la que se intensifican los síntomas de las alergias en personas mayores.

Hay alergias que no desaparecen en todo el año, pues están provocadas por alimentos, medicamentos… sustancias alérgenos presentes durante los 12 meses del año; pero hay otras alergias que están provocadas por sustancias estacionales como el polen.

Una persona con alergias es muy probable que sea propensa a ellas durante el resto de su vida. Generalmente las reacciones alérgicas suelen aparecer en la adolescencia, sin embargo, estas primeras reacciones pueden aparecer en la edad adulta. En este sentido, hay ciertas reacciones alérgicas que son habituales como la insuficiencia respiratoria o la obstrucción de la nariz, que pueden ser muy preocupantes en las personas mayores, por lo que es necesario prestar mucha atención a estos signos para poder tratar las alergias; sobre todo este verano en el que el uso de la mascarilla dificulta la respiración libre.

Además, otro de los síntomas frecuentes provocado por la alergia es una especie de urticaria en la piel. La piel también es muy frágil; con el paso del tiempo se seca y se vuelve muy delgada.

Cuidados y prevención en ancianos

En el Grupo Alfaguara velamos por que las Personas Mayores disfruten de una jubilación de calidad; y, para ello, la salud es un pilar fundamental.

Para combatir esas alergias en personas mayores se deben tener en cuenta varios factores, siendo el primero de ellos si el paciente ha sufrido ya episodios en años anteriores. En ese caso, será importante la prevención mediante medicamentos y vacunas. Igualmente, hay que evitar salir a pasear por parques o jardines a primera hora de la mañana o al final de la tarde. En estos momentos el polen se extiende con mayor facilidad y entrar en contacto con él es un factor de riesgo, igual que caminar por zonas de césped o alta presencia de plantas.

Entre las medidas para prevenir la aparición de las reacciones alérgicas más comunes, algunas instituciones como la Fundación SVSC recomiendan:

  • Ventilar la casa unos minutos cada mañana
  • Usar prendas de ropa hecha con tejidos naturales y lavarla con detergentes hipoalergénicos.
  • Hidratar la piel en profundidad para favorecer su función de barrera protectora natural del organismo.
  • Acudir a la consulta del especialista para que asigne el tratamiento adecuado que evite que una alergia estacional derive en problemas graves de salud.
  • Evitar acudir a parques o jardines donde haya un mayor número de plantas que estén en plena polinización, especialmente por las tardes, ya que el nivel de polen es más alto
  • Llevar gafas de sol en el exterior
  • Humedecer los ojos en cuanto se empiecen a notar síntomas de picor para poder paliar ese problema
  • Dormir, mucho y bien, y sobre todo en una cama y habitación que esté libre de polen y ácaros

Tipos de alergias más frecuentes entre las Personas Mayores

  • Alergia a alimentos: Las alergias alimentarias son comunes en la vejez, ya que es uno de los tipos más habituales en todas las edades. Las más padecidas son al pescado, al marisco y a los frutos secos. Entre los síntomas comunes están el hormigueo en la boca; la urticaria; hinchazón en los labios, en la lengua, en el rostro en general y en la garganta; y anafilaxia. La anafilaxia es una reacción muy grave que puede ser fatal.
  • Alergia a los medicamentos: Algunas de las reacciones alérgicas que pueden provocar las alergias a fármacos son urticaria, hinchazón en la cara, erupción cutánea, picazón en la piel, asma alérgica, dermatitis atópica y rinitis alérgica.
  • Alergia al Polen.