Salidas y excursiones en los Centros de Día para romper la rutina de las personas mayores

centro de dia Nivar

Salir de la rutina diaria y activar el cerebro. Las personas mayores que acuden a la Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara de Nívar han dado un salto cualitativo en sus vidas gracias a las salidas y excursiones en grupo que se organizan desde el centro.

Este tipo de actividades lúdicas tienen una función terapéutica esencial para fortalecer las relaciones en grupo, la autoestima y la movilidad de las personas mayores.

Quien mejor lo sabe es su directora, Aurora Rodríguez Castellar, muy satisfecha con los resultados que esta terapia ofrece en el plano emocional y social a los mayores. “Tratamos de organizar cada quince días actividades fuera del centro para estimular el funcionamiento cognitivo de nuestros usuarios. El beneficio que obtienen es brutal porque mantienen un ritmo de vida activo y recuperan la ilusión”, apunta la responsable del Centro de Día La Alfaguara de Nívar.

Descubrir nuevos lugares y experiencias inigualables

En algunas de sus últimas salidas han podido disfrutar del contacto con los caballos del centro de equitación de Cenes. Otros, a su avanzada edad, han descubierto por primera vez el mar en los viajes organizados a la costa de Granada, o han podido ejercitarse en verano en la piscina adaptada de Güevéjar o acudir a festejos o fiestas populares. También han tenido oportunidad de sentirse como “reinas” en el hotel de lujo Alhambra Palace, con las mejores vistas panorámicas de la ciudad de Granada. O simplemente intercambiar experiencias con menores en colegios o con personas con discapacidad en el Hospital de San Rafael; encuentros todos ellos enriquecedores que forman parte de los programas de envejecimiento activo y saludable que se promueven desde el centro.

Mayores con deterioro cognitivo y depresión

La directora de la Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara de Nívar, Aurora Rodríguez Castellar, cuenta que se intenta implicar en las salidas y excursiones en grupo a casi la práctica totalidad de los usuarios que acuden al Centro de Día, a excepción de los mayores que, por su enfermedad, requieren de mayor atención, cuidados y actividades específicas.

Por lo general, los usuarios que acuden a las excursiones son personas con deterioro cognitivo a veces provocado por un ictus o por una demencia, y también mayores con enfermedades depresivas que viven encerradas en su mundo y sin apenas comunicación.

Para hacer posible las escapadas, el Centro de Día despliega un amplio operativo logístico, en ocasiones hasta cuatro furgonetas perfectamente adaptadas a personas con movilidad reducida, además del equipo de profesionales que está pendientes del cuidado y bienestar de los usuarios.

“El cambio que experimentan es muy importante. Son salidas que contribuyen a su bienestar físico y psicológico, y que les ayuda a relacionarse”, subraya Aurora Rodríguez.

Excursiones y salidas en grupo

Una de las excursiones y salidas en grupo de los mayores del Centro de Día de Nívar se realizó a la costa de Granada.

Principales beneficios de las salidas y excursiones en grupo

Descubrir o visitar nuevos lugares no es el único beneficio que las salidas y excursiones en grupo aportan a nuestros mayores. A continuación se enumeran las principales mejoras que se obtienen de dichas escapadas:

  • Fomento de una vida activa y saludable: las salidas son una magnífica terapia para sentirse lleno de vida y una oportunidad inmejorable para romper con la monotonía. Además de la mejora en lo emocional y en lo físico, está el componente saludable que ofrece el contacto con la naturaleza.
  • Ejercicio de memoria: las experiencias de viajar o salir al exterior activan la salud cerebral y ejercitan la memoria. Hay una estimulación cerebral positiva cuando uno se pone en marcha. En el Centro de Día de Nívar se trabaja la memoria colectiva, tratando a posteriori de que los protagonistas, los propios usuarios, recuerden lo vivido en cada una de las salidas.
  • Se combate la depresión: está demostrado que los paseos o salidas al exterior reducen los síntomas depresivos y fortalecen el ánimo y la salud mental de nuestros mayores.
  • Mayor socialización: viajar ofrece la posibilidad de afianzar las amistades y mantener contacto con otras personas o colectivos. En la Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara se organizan encuentros intergeneracionales con colegios y guarderías, e incluso en Navidad acuden al Hospital de San Rafael, donde tienen contacto con personas con discapacidad. “Las personas mayores, por su edad, tienen más empatía que nosotros”, reconoce Aurora Rodríguez.
  • Fomentar la percepción espacio temporal y la coordinación: las personas mayores presentan problemas de confusión y desorientación. Muchas de las actividades se orientan precisamente a proporcionar en la medida de lo posible una mayor comprensión de lo que les rodea, además de tratar de mejorar su autoestima y su sensación de control.

Si tienes algún familiar que necesite escapar de la rutina o mejorar su estado de ánimo, anímale a participar en todas aquellas actividades que le permitan relacionarse con los demás. En el grupo La Alfaguara ofrecemos una servicio integral de atención a las personas mayores y sus familiares con un amplio programa de terapias ocasionales para fomentar el envejecimiento activo. No dudes en ponerte en contacto con nuestros profesionales.

El Centro del Día de Baza, nueve años de dedicación a las personas mayores

Los profesionales del Centro de Día de Baza dan mucha importancia a las salidas en grupo porque afianzan los lazos de unión.

Los profesionales del Centro de Día de Baza dan mucha importancia a las salidas en grupo porque afianzan los lazos de unión.

La Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara cumple en noviembre su noveno aniversario, prestando atención a las personas mayores. El cuidado de ancianos en Baza está en manos de profesionales que dedican su tiempo y esfuerzo a mejorar su calidad de vida.

Desde de que en 2010 abriera sus puertas en la carretera de Ronda, en un emplazamiento estratégico situado junto al Centro de Salud, el Centro de Día La Alfaguara de Baza ofrece a sus usuarios durante los siete días de la semana un servicio integral e innovador que cumple con su función de apoyo a las familias. Sin duda, el lugar idóneo para todas aquellas personas mayores que permanecen en su hogar y que requieren ayuda para mejorar su salud y movilidad sin tener que ingresar en una residencia de ancianos.

En la actualidad, la Unidad de Estancia Diurna atiende a un total de 45 usuarios con edades comprendidas entre los 65 y 88 años que participan en distintas actividades y programas de envejecimiento activo y de prevención de la dependencia.

La directora de la Unidad de Estancia Diurna, Mª Piedad Hortal Molina, destaca la gran labor que desarrolla en el centro un equipo multidisciplinar compuesto por doce personas entre fisioterapeutas, enfermeros, terapeutas ocupacionales, psicólogos y auxiliares.

Trato personalizado

Todos los profesionales intervienen en los distintos programas que se llevan a cabo de forma individualizada y en grupo con el objetivo de “mejorar la autoestima de los propios usuarios, favorecer su relación familiar en casa, ejercitar la actividad física para mantener su autonomía y establecer una programación de trabajo que repercuta de forma positiva en su salud”.

Mª Piedad Hortal Molina explica que la rutina de trabajo de los usuarios que son atendidos en el Centro de Día de Baza, en horario de 09:00 a 18:00 horas, incluye actividades individualizadas en función de su patología, y también programas de terapia ocupacional en grupo como manualidades para trabajar la psicomotricidad con actividades físicas y otros ejercicios de estimulación cognitiva relacionados con la memoria. Precisamente, la terapia musical, una actividad que se asocia al bienestar y la diversión, ayuda a personas mayores que sufren de problemas de memoria.

Se presta de igual modo especial atención a los talleres relacionados con los cuidados y la salud, donde la alimentación y la higiene centran buena parte de la programación.

Este tipo de actividades responden a los problemas que padecen muchas de las personas mayores que acuden a la Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara, en su mayor parte con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, o con síntomas de depresión.

Servicios profesionales para el cuidado de ancianos en Baza

Para ello se disponen de modernas instalaciones que se adaptan a la normativa, equipadas con el material necesario para el cuidado de los usuarios: salas de terapia y fisioterapia, una sala común y salón de estar, otra sala para los más dependientes, aseos y baño con grúa para facilitar la higiene, y un comedor office.

El Centro de Día de Baza cuenta con un servicio de ayuda a domicilio del usuario, reparto de desayuno, comida y merienda; servicio de aseo y ducha, medicación y acompañamiento médico, asesoramiento a las familias, terapia ocupacional y cognitiva, asistencia psicológica y sesión de fisioterapia.

Excursiones y salidas saludables

El equipo de profesionales concede mucha importancia a las actividades de ocio que se realizan fuera del centro, excursiones y salidas en grupo que se suelen realizar durante los fines de semana y festivos y en las que suele ser habitual la presencia de familiares que ofrecen apoyo emocional a sus seres queridos. Son salidas que afianzan los lazos de unión entre los usuarios, familiares y profesionales.

Así, con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores que se celebró el pasado 1 de octubre, los usuarios visitaron junto a familiares las Cuevas de Aljatib, un complejo rural de alojamientos donde pudieron disfrutar de magníficas vistas panorámicas de la comarca.

Imagen de la visita a las cuevas de Al Jatib con motivo del Día Internacional de las Personas mayores que se celebró el 1 de octubre.

Imagen de la visita a las cuevas de Al Jatib con motivo del Día Internacional de las Personas mayores que se celebró el 1 de octubre.

Durante el verano son también más habituales las salidas a la piscina, donde se llevan a cabo sesiones de hidroterapia para tratar de lesiones y mejorar la movilidad a personas que han perdido parte de su capacidad motriz. No faltan tampoco las citas con las festividades populares y otras celebraciones frecuentes en el periodo estival que entretienen y divierten a nuestros mayores.

Fiesta de aniversario

Precisamente, entre las próximas salidas programadas hay una muy especial que tendrá lugar a principios de noviembre con motivo del noveno aniversario de la apertura de puertas de la Unidad de Estancia Diurna La Alfaguara de Baza. El personal del centro ultima los detalles de un programa de actividades que se desarrollará en el propio centro y en el exterior, en alguno de los parques municipales que reúna las características para pasar un rato ameno y divertido en compañía también de los familiares.

Un día de celebración en el que los protagonistas son los usuarios, su entorno familiar más cercano y los propios cuidadores que les ayudan en el día a día a superar las barreras.

Síndrome del Cuidador: cómo afrontar el cambio de roles

Una profesional de Grupo La Alfaguara acompaña a una usuaria de la Residencia María Auxiliadora / GLA

Una profesional de Grupo La Alfaguara acompaña a una usuaria de la Residencia María Auxiliadora / GLA

El envejecimiento y la aparición de enfermedades degenerativas como el Alzheimer o la demencia senil afectan a la vida de una persona en todos los sentidos. También a la de las personas de su entorno y, muy especialmente, a su cuidador y los familiares más directos. 

Al deterioro físico y cognitivo hay que sumar la tensión emocional que produce un cambio de roles en ambas direcciones. La figura tradicional del cuidador (madres y padres) se convierte en la de la persona cuidada. Y viceversa, quienes han tenido el rol emocional de ser cuidados como hijos – incluso en etapa adulta – se convierten ahora en el cuidador.

Puede parecer una situación natural inherente a la vida, pero no siempre es fácil asumir esa responsabilidad, sobre todo, cuando el nivel de dependencia es elevado. En la mayoría de los casos incluso exige que la persona que asume la carga principal del cuidado se vea obligada a abandonar su trabajo fuera de casa, reducir su tiempo de ocio personal y modificar hábitos y patrones de conducta.

Todo eso se traduce en desgaste físico y emocional fruto del nivel de estrés y esfuerzo que supone cuidar a un mayor dependiente, lo que actualmente se conoce como Síndrome del Cuidador Quemado -.  Por eso, antes de que se llegue a una situación límite que repercuta en la propia salud del cuidador es necesario identificar una serie de síntomas y prever soluciones a éstos.

¿Identificas algún síntoma del Síndrome del Cuidador Quemado?

  • ¿Te enfadas con facilidad con la persona enferma, con el resto de miembros de la familia e incluso con los médicos cuando algún tratamiento no tiene los efectos deseados e inmediatos?
  • ¿Has abandonado actividades placenteras para ti y cada vez te apartas más de la vida social que tenías antes?
  • ¿Sientes ansiedad al afrontar el día a día, al pensar en el futuro o te cuesta todavía asumir la nueva situación y niegas la gravedad de la enfermedad de la persona que cuidas?
  • ¿Tus emociones son cada vez más negativas y depresivas, llegando a afectar tu capacidad de adaptación y superación?
  • ¿Notas cansancio y fatiga hasta el punto de que no logras completar las tareas necesarias?
  • ¿Tienes cambios de humor muy bruscos?
  • ¿Te falta la concentración para realizar tareas habituales?
  • ¿Sientes soledad, sobre todo, si la persona que cuidas es tu cónyuge?
  • ¿Te avergüenzan algunos comportamientos de la persona enferma?
  • ¿Vives en un estado constante de impotencia al sentir que no consigues resultados en la lucha contra la enfermedad pese a tus esfuerzos?

Cuanto más síes hayas obtenido a la hora de plantearte estas preguntas, las posibilidades de que el cuidado de tu ser querido se convierta en un problema físico y mental también aumentan proporcionalmente para ti.

Es el momento de actuar, no sólo poniendo soluciones a los problemas que hayan aparecido, sino previendo la aparición de nuevos.

¿Qué recursos pueden ayudar a superar el Síndrome del Cuidador Quemado?

En Grupo Alfaguara llevamos a cabo terapias pioneras con animales para  mejorar el cuidado de los mayores. / GLA

En Grupo Alfaguara llevamos a cabo terapias pioneras con animales para mejorar el cuidado de los mayores. / GLA

La mejor ayuda es admitir que la necesitas y dejarte ayudar. A partir de ahí se pueden generar tantos recursos como demanden las circunstancias.

  • La aceptación es el primer paso para dejar de sufrir. Recordar que nuestros padres y madres cubrieron todas nuestras necesidades durante gran parte de nuestra vida nos hará sentir una profunda gratitud y entender que ahora nos toca a nosotros cuidar de ellos, haciendo todo lo posible para garantizarles una buena calidad de vida.
  • Solicita atención profesional para ti también. Compartir tus pensamientos y estados emocionales con un psicólogo te ayudará a desarrollar técnicas de crecimiento personal.
  • Delega y comparte responsabilidades. Aunque las circunstancias te obliguen a asumir la mayor parte de carga en el cuidado, eso no significa que el resto de miembros familiares o personas del entorno no puedan también realizar tareas complementarias o puntuales en momentos de mucho esfuerzo.
  • Entiende la importancia de que tú también tengas tu tiempo sin sentirte culpable por ello. Respétalo y disfrútalo.
  • Recuerda que existen recursos especializados en el cuidado de mayores y personas dependientes: centros de días, terapias ocupacionales y residencias.

En Grupo Alfaguara estamos a tu disposición para escuchar tus necesidades y ayudarte a encontrar servicios que complementen tu valioso trabajo como cuidador.

 

Laura Ortega de la Torre
Terapéuta ocupacional en la Residencia y Centro de Día María Auxiliadora.

REMINISCENCIA PASEANDO POR GRANADA

Recuerdos imprecisos de imagenes del pasado que vienen a la memoria visitando la heladería más famosa de Granada, donde los usuarios de La Alfaguara de Nívar han vivido momentos inolvidables con sus seres queridos a lo largo de su vida.

Heladería Los Italianos fue fundada en 1936 y cuenta la historia que la heladería “Los Italianos”, fue inaugurada por un emigrante días antes del estallido de la Guerra Civil, lo que implicó que “no vendieran un cucurucho” porque la ciudad no estaba para ir a comprar helados. El dueño había gastado mucho dinero en adecuar el local por lo que en guerra o no, había que vender helados como fuese después de la inversión realizada, por lo que decidió contratar a las jóvenes más guapas de Granada para que atendieran en el mostrador.

Llevan  80 años en el mismo sitio, es un negocio familiar de origen italiano que en un principio se fundó como “la veneciana” pero todo el mundo los conoce como los italianos. La dueña de la empresa familiar y sus hermanas, recuerdan el origen de la heladería de más éxito en Andalucía, negocio al que le han salido varios novios en todas las ciudades, pero la cuarta generación de la familia todavía se resiste a convertir la heladería en una marca y divulgar el secreto de los helados por otros rincones lejanos a Granada .

      Aprovechamos para agradecer la invitación a nuestros mayores que a través de los sentidos se trasladaron al pasado y abrieron el almacén de los recuerdos.

 

Mónica Vergara Pérez
Responsable Terapia Ocupacional
UED para personas mayores La Alfaguara – Nívar

EL SENTIMIENTO DE CULPA TRAS INGRESO EN RESIDENCIA (2/2)

Usuaria y familiar

Usuaria y familiar disfrutando de su tiempo en la residencia La Alfaguara Salar

INGRESO NO ES ABANDONO

El traslado a una residencia no tiene por qué implicar una renuncia a los cuidados sino una delegación de parte de estos (especialmente para los que no estamos cualificados) siendo muy importante la participación desde otros campos.

El tiempo dedicado puede ser de más calidad y más especial, menos estresante y menos centrado en los aspectos prácticos del cuidado. En estos momentos en los que se puede producir un mayor acercamiento entre el residente y sus familiares.

El hecho de ingresar a un mayor en un centro no es una elección sino una opción que se presenta ante la imposibilidad de prestar unos buenos cuidados en el entorno familiar.

 

RESIDENCIA VS CULPA

Una residencia nunca sustituirá al hogar. Partiendo de esa premisa debemos de ser conscientes de nuestras limitaciones y, una vez se tome la decisión del ingreso, confiar en el equipo de profesionales.

Lo primero es confiar en el centro y para ello hay que conocerlo desde dentro, convivir con ellos dentro de él y conocer su parte humana, la forma de trabajar, sus virtudes y sus errores así como convivir con el resto de usuarios.

Para esto es muy importante lo que el centro nos permita realizar dentro de este. En el momento en que veamos que nuestro familiar está siendo bien atendido y querido por los profesionales del centro consideraremos que la idea del ingreso era la mejor posible y abandonaremos el sentimiento de culpa.

Debemos tener en cuenta que por muy adaptado que se encuentre en el centro, siempre va a preferir el encontrarse en su domicilio y por tanto, aparecerá el chantaje emocional.

En los casos en los que las personas ingresan con una actitud poco colaboradora o bien con principios de demencia se produce una dicotomía entre lo que nos dicta la razón y lo que sentimos. En estos casos aún más debemos confiar en los cuidados recibidos.

 

TESTIMONIO PERSONAL

El ingresar a uno de tus mayores en una residencia, es duro…. Muy duro, tanto para ese ser querido, como para aquel que toma la difícil decisión. Hay que luchar tus propios sentimientos. Hay que ser fuerte ante los ojos que te miran implorantes, y hay que hacer oídos sordos ante aquellos que te dicen: “yo jamás lo abandonaría en una residencia” (esto es duro, es una puñalada trapera). Desde mi experiencia como familiar, aprendí dos cosas fundamentales: A CONFIAR Y A DESCONECTAR. Hay que confiar en el centro y sus cuidadores eso es importantísimo. Una vez se consigue esa confianza, hay que desconectar: cuando se sale por la puerta del centro, tras la visita, hay que vivir tu propia vida, y si ocurre algo, ya te llamarán. Los cuidadores JAMAS, van a suplir el amor que se les tiene como hijos, pero SI les van a dar UN CARIÑO que perciben estas personas que de repente vuelven a una infancia ya dejada hace décadas. Como dicen en la película “Y tú quien eres” (Antonio Mercero), “la afectividad, es el único lazo que les une a la vida”. Jamás me arrepentí de mi decisión, y fue uno de los momentos más duros que he vivido hasta ahora, incluso mucho más duro que el día que falleció. Creo, rectifico, estoy convencida, que los profesionales de la geriatría, están hechos de una pasta especial…… PILAR PONS (familiar)

Testimonio tomado de: http://dependenciayterceraedad.blogspot.com.es/2012/01/residencia-versus-sentimientos.html

 

Javier Ortiz Hernández

Director La Alfaguara Salar

Licenciado en Psicología y Master en Gerontología Social