Premiado un proyecto pionero de atención a usuarios con diversidad funcional

Premio Diputacion Granada

La residencia Sierra de Loja, gestionada por el Grupo Servicios Sociales La Alfaguara, ha obtenido recientemente el Premio Social de la Diputación de Granada por un proyecto pionero de atención a usuarios con diversidad funcional que nace de las necesidades individuales que presenta cada persona, un programa de actividades que trata de adaptarse a sus gustos e intereses, respetando su individualidad.

En dicho centro compuesto por tres dispositivos —Residencia de Adultos, Centro Ocupacional y Residencia de Gravemente Afectados— se tienen en cuenta las peticiones y deseos de todos los usuarios con diversidad funcional a la hora de programar sus actividades, un proyecto que se ha denominado ‘Te acompañamos a llegar a donde tú quieras’.

De esta forma, los usuarios ven cumplidos sus anhelos o aspiraciones y logran una mejora de su autoestima, además de ayudarles a su plena integración.

Un bailarín con diversidad funcional que supera barreras

El premio tiene como protagonista a Francisco Granados Martín, un joven granadino de 22 años con diversidad funcional al que le apasiona la danza contemporánea. De hecho, es uno de los alumnos de la Compañía Vinculados que trabaja desde 2013 por hacer de la danza una disciplina artística más inclusiva y accesible.

Francisco logró vencer muchos temores para hacer realidad uno de sus sueños, según explica Luz Divina Rodríguez, una de las directoras del centro de atención Sierra de Loja que acompañó al joven a Berlín para asistir a un curso de intercambio y formación en danza contemporánea con una duración de una semana y con alumnos de otros países.

Francisco Granados danza

Para realizar este proyecto Francisco contó con acompañamiento, supervisión, ayuda psicológica y un apoyo económico que el Grupo La Alfaguara le proporcionó en todo momento.

Fueron cuatro meses de trabajo previo en el plano psicológico, terapéutico y educacional para que Francisco venciera muchos temores y complejos. Uno de sus problemas era su fobia a viajar en avión, barrera que superó gracias al trabajo de la psicóloga y la animadora sociocultural.

“En su miedo ha influido el ser una persona institucionalizada desde los 5 años de edad que ha pasado por distintos centros, viviendo su particular encierro y sin otras aspiraciones que estuvieran fuera de su zona de confort”, asegura la responsable del centro.

Francisco siente ahora una gran necesidad de bailar, de expresar sus sentimientos mediante la danza contemporánea. “Cuando baila, pierde el miedo”, reconoce Luz Divina Rodríguez.

Más motivación, autonomía y contacto social

La propia directora se ha encargado de realizar el seguimiento a todo el proyecto y de observar los cambios positivos que el joven ha experimentado durante el viaje y su regreso.

Francisco no solo ha ganado en motivación y autonomía sino que ha mejorado sus relaciones con el resto de compañeros, lo que le lleva a sentirse más libre a la hora de mantener contacto social con otras personas. También le ha servido para enfrentarse a situaciones nuevas derivadas del viaje y controlar sus emociones.

Otro detalle destacado es el impacto que su viaje ha tenido entre los usuarios del propio centro. Todos ellos se alegraron de su aventura y le mostraron su solidaridad. Incluso les ha servido de motivación para seguir adelante con el programa de actividades que ellos mismos eligieron.

Más allá de los muros del centro, la repercusión que tuvo el proyecto de Francisco le permitió también participar en la última edición del FEX Granada, la extensión en la calle del Festival Internacional de Música y Danza. De la mano de la Compañía Vinculados, Francisco actuó ante el numeroso público que se concentró en la Plaza de las Pasiegas y que pudo disfrutar de su habilidad, destreza y profesionalidad a la hora de interpretar la danza contemporánea.

Francisco Granados

“Como profesionales del medio que somos, tenemos que preocuparnos, no solo del proceso de adaptación al centro, de que respeten las normas de convivencia o de que su comportamiento sea adaptativo, sino también de conocer sus inquietudes personales para potenciarlas con los medios oportunos. De esta forma estaremos conviviendo con personas felices”, precisa el proyecto hoy premiado por la Diputación.

No es la primera vez que se reconoce el trabajo que realizan los profesionales del centro de atención Sierra de Loja. En 2019 se premió su proyecto “Acogida de Menores Saharauis con diversidad funcional” que se desarrolló, por primera vez en la provincia, con el objetivo de que los niños pudieran disfrutar del programa de ‘Vacaciones en Paz’.