El grupo La Alfaguara instala filtros HEPA en sus residencias y centros de mayores

purificadores de aire residencias y centros de mayores
El Grupo La Alfaguara ha decidido instalar filtros HEPA en todos los centros de mayores para mejorar la renovación y ventilación del aire y reducir el riesgo de propagación del coronavirus.

La incorporación de estos equipos de uso corriente en hospitales y lugares cerrados forma parte de un conjunto de medidas que la dirección de La Alfaguara viene adoptando desde que se expandió la pandemia para proteger la salud de las personas mayores de los centros residenciales y de las unidades de estación diurna que gestiona en distintos municipios de la provincia de Granada.

“El objetivo que nos mueve sigue siendo el bienestar de las personas mayores. Hace unos meses pusimos en marcha un nuevo servicio para identificar de forma inmediata los brotes de coronavirus por medio de pruebas periódicas de PCR, que nos han permitido a día de hoy mantener nuestros usuarios libres de contagios. Ahora, antes de la llegada del invierno, vamos a instalar purificadores para ventilar el aire y limpiarlo de partículas que pueden ser perjudiciales para la salud, entre ellas el coronavirus”, ha subrayado la dirección del Grupo La Alfaguara.

Filtros HEPA para el bienestar de nuestros mayores

Los purificadores de la serie space con filtros HEPA eliminan virus y bacterias, así como las partículas contaminantes y alérgenos. Combaten también los malos olores y ofrecen información sobre la calidad del aire.

Son dispositivos que mejoran el aire que se respira, obteniendo más confort y seguridad.
“Estamos haciendo un esfuerzo importante desde antes de que se decretara en marzo el estado de alarma, dedicando partidas de gasto al aprovisionamiento de material sanitario y a la limpieza periódica con equipos de ozono para la desinfección, además del esfuerzo que se está haciendo en personal”, ha recordado la dirección de La Alfaguara.

La compra de purificadores es una medida de prevención complementaria a las que se adoptaron en el inicio de la crisis sanitaria, como es el uso de mascarillas, la necesidad de mantener una distancia de seguridad o la incorporación de otros hábitos higiénicos a la rutina diaria.

“Es una medida de protección complementaria para proteger a un colectivo muy vulnerable. En circunstancias tan excepcionales es necesario extremar las medidas de seguridad”, aclara la dirección.

Los Centros de Día para Mayores de la Alfaguara se blindan ante la Covid-19

Centro de Día para mayores Nívar

Las unidades de Estancia Diurna del grupo la Alfaguara han reabierto sus puertas a las personas mayores después de un tiempo de confinamiento y el cierre posterior de centros que decretó en septiembre el Gobierno andaluz para evitar el contagio de la Covid-19. En realidad, los trabajadores y el equipo de profesionales que están al frente de los Centros de Día de Mayores del grupo la Alfaguara no han dejado de atender las necesidades de los usuarios, bien por teléfono o en visitas a domicilios bajo estrictas medidas de seguridad.

Es el caso de la Unidad de Estancia Diurna de la Alfaguara en Nívar, cuya directora Aurora Rodríguez Castellar ha comprobado de primera mano la evolución de los mayores que acuden puntualmente al centro para participar en distintas actividades.

Afortunadamente, ninguno de los usuarios ha contraído la enfermedad gracias a la decisión del Grupo La Alfaguara de contratar los servicios de un laboratorio que realiza un control y seguimiento semanal de los mayores que residen o acuden a sus instalaciones. “Desde julio, una vez por semana se les hace la PCR de forma sistemática, lo que nos da mucha tranquilidad porque nos permite llevar un control y evitar que, en caso de positivo, se propague”, explica Aurora Rodríguez.

Pendiente en todo momento de los mayores

El coronavirus ha alterado las condiciones en las que se prestaba el servicio. Se han extremado las medidas de seguridad en las instalaciones y las excursiones han quedado relegadas a paseos por las inmediaciones del centro de día, un lugar privilegiado por estar junto al campo.

“Las actividades han variado bastante por la Covid. Antes hacíamos muchas visitas dinámicas al exterior, ahora intentamos reinventarnos y tratar de introducir alguna novedad. Por ejemplo, el otro día vino un cocinero y nos hizo una paella en la terraza en la que los mayores participaron añadiendo ingredientes. Otros se atreven con las gafas de realidad virtual o se entretienen con las videoconsolas Wii… Intentamos con ello que las actividades sean más entretenidas, limitando las salidas a paseos por el campo que lo tenemos al lado”, precisa la directora.

unidad de Estación Diurna Nívar

Durante los periodos en los que las autoridades sanitarias ordenaron los cierres de las centros de día, el equipo de profesionales siguió realizando un seguimiento exhaustivo de los mayores: “Nos dedicamos a realizar atención telefónica y telemática, llamando a los domicilios todos los días para saber cómo se encontraban, qué necesitaban, si podíamos echar una mano y, de paso, llevar un control y seguimiento de todos los mayores, principalmente de los que son autónomos y viven solos. Luego el contacto fue presencial con visitas domiciliarias con EPIs y medidas de seguridad para dar apoyo y ánimo a nuestros mayores. También les hicimos llegar cuadernillos personalizados con actividades y ejercicios para la estimulación cognitiva. Funcionó bastante bien y sobrellevaron mejor estar encerrados en casa, pero no cubría el servicio que necesitan”, reconoce Aurora Rodríguez.

Centro de Día Mayores Nívar

La importancia de los centros de día para mayores o unidades de estación diurna

La suspensión de la rutina de actividades diarias y la imposibilidad de socializar con personas de la misma edad son el detonante para que muchas personas mayores hayan visto mermadas sus capacidades cognitivas y físicas durante el largo periodo de encierro. Además de la pérdida emocional, tan importante para mantener su estado anímico de manera estable.

“La valoración que sacó del confinamiento es que estar en casa para el mayor es perjudicial en todos los sentidos”, sentencia la directora del centro. Un porcentaje alto de usuarios no se ha incorporado aún al centro de día por temor al contagio o porque han sufrido un importante deterioro durante el tiempo de encierro.

Aurora Rodríguez reconoce que las familias “nos llamaban desesperadas porque en casa veían el deterioro y no sabían qué hacer para frenarlo”. “Durante el estado de alarma, como estaban en casa, se podían encargar de los cuidados de sus seres queridos pero, cuando las autoridades sanitarias cerraron los centros en septiembre durante dos semanas, fue horrible para los familiares porque habían retomado su trabajo fuera y se veían en la imposibilidad de cuidar de sus padres. Estamos hablando de personas mayores, muchas de ellas con demencia senil, que es como dejar un bebé solo en casa”.

Aurora Rodríguez entiende que la situación excepcional que supone hacer frente a una pandemia mundial obliga a extremar las medidas de seguridad de los colectivos más vulnerables, entre los que se encuentran las personas mayores.

Lo cierto es que la reapertura del Centro del Día de Nívar y de instalaciones similares han servido de aliento a muchos mayores porque han podido retomar su rutina y disfrutar de la convivencia con personas de su edad. Su estado anímico se ha fortalecido gracias a la atención y el trabajo diario del equipo de profesionales que vela por su salud. Prueba de ello es la alegría que muestran ante las cámaras de Canalsur, que ya han visitado en dos ocasiones a los mayores para interesarse por su estado.

Mientras, en los centros y residencias del grupo la Alfaguara no se baja la guardia. Su salud es lo que importa.

Musicoterapia para levantar el ánimo de las personas mayores

musicoterapia residencia de mayores

Las canciones de Antonio Machín son las preferidas por las personas mayores que participan en las sesiones de musicoterapia en los centros y residencias del Grupo La Alfaguara.

Federico, enfermo de alzheimer y usuario en la residencia María Auxiliadora de Churriana, admite que no sabe por qué le lloran los ojos cuando escucha una de los boleros más populares del cantante cubano. Su mujer ofrece la siguiente explicación: “solíamos bailar esta canción en el guateque”.

La música, presente en todas las culturas, es lo último que se pierde en la memoria. Desde tiempos inmemoriales, la música ha servido como terapia. El neurólogo y escritor Oliver Sacks relató en varios de sus libros el impacto positivo que puede tener la música en el cerebro de pacientes con graves trastornos. En ‘Despertares’, uno de sus libros más aplaudidos que llevó al cine el director Penny Marshall y que contó con un elenco de actores encabezado por Robert de Niro y Robin Williams, se cuenta la experiencia de pacientes con parkinson y con encefalisis letárgica que reaccionan de forma sorprendente al estímulo musical.

Pacientes sin movimiento alguno, que permanecen congelados, consiguen bailar o personas que no podían emitir una sola sílaba, se atreven a cantar. Todos ellos sintonizan por momentos con su memoria.

En su libro ‘Musicofilia‘ también profundiza en casos en los que la música logra despertar partes dañadas del cerebro de sus pacientes.

Musicoterapia en grupo o de forma individual

En las residencias y unidades de estancia diurnas del grupo La Alfaguara, al menos una vez a la semana, residentes con distintas patologías sintonizan con la música que formó parte de sus vidas gracias a las actividades que organiza el equipo de terapeutas.

La terapia puede ser en grupo o de forma individual. Las sesiones grupales se dirigen a personas con un deterioro cognitivo leve pero también a los usuarios con un cuadro más moderado o severo.

En reiteradas ocasiones se ha demostrado que somos capaces de recordar la letra de una canción si va acompañada de la música. A las personas mayores con menos problemas cognitivos se les reta por medio de un concurso a seguir la letra de las canciones que despiden los altavoces de la sala donde se encuentran, y a que identifiquen el autor. Con ello se trabaja la memoria, la atención selectiva y sostenida, el ritmo, la musicalidad…

Otra forma de musicoterapia en grupo tiene también como protagonistas a usuarios con deterioro cognitivo moderado o grave. En este caso, la música suena de fondo mientras realizan otras actividades, lo que les lleva en ocasiones a seguir la letra o el ritmo de las canciones.

Por último, la modalidad individual les permite escuchar música a través de auriculares que proporcionan una experiencia más íntima. Por lo general son personas con deterioro moderado con las que se trabaja las emociones, los sentimientos que les embargan en el momento de la escucha y que trabajen las reminiscencias o la memoria.

Los beneficios son innumerables. La música no solo alimenta el alma sino que es un antídoto eficaz para tratar las depresiones. Además contribuye a reducir la ansiedad y el nerviosismo, mejora la coordinación motriz, estimula el cerebro y favorece el desarrollo emocional y afectivo.

Sin duda, una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con dificultades.

La Alfaguara realiza pruebas PCR para mantener las residencias libres de coronavirus

pruebas PCR residencias de mayores

El Grupo La Alfaguara, que gestiona tres residencias de mayores y personas con discapacidad y varias unidades de Estancia Diurna en la provincia de Granada, ha puesto en marcha a principios de agosto un nuevo servicio para identificar de forma inmediata los brotes de coronavirus por medio de pruebas periódicas PCR.

La dirección del Grupo La Alfaguara ha tomado la decisión de reforzar todas las medidas de prevención que estén a su alcance para evitar la propagación del virus y proteger la salud de las personas mayores y de los propios trabajadores.

Se trata de un protocolo de estudio epidemiológico continuado por PCR para detectar de forma precoz posibles brotes de infecciones. Este servicio de vigilancia personalizado lo lleva a cabo la empresa qGenomics, un laboratorio de ensayos genéticos validados por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).

Desde el Grupo La Alfaguara confiamos en mantener como hasta ahora las residencias y centros de día libres de la Covid-19. Las medidas preventivas adoptadas por la dirección, antes incluso de la declaración del estado de emergencia, permitieron poner a salvo a los 200 residentes y 120 trabajadores de las residencias de Churriana, Salar y Loja donde, a día de hoy, no ha habido ningún caso que haya dado positivo.

Precisamente, durante el periodo de confinamiento, la Junta de Andalucía realizó test entre los trabajadores y usuarios de las residencias para detectar el coronavirus, siendo el resultado en todos los casos negativo.

No obstante y ante el riesgo de que se produzca una segunda oleada de coronavirus, la dirección del Grupo La Alfaguara ha considerado oportuno realizar un seguimiento minucioso a través de periódicas pruebas de diagnóstico.

La PCR es capaz de detectar casos en fase presintomática que puedan ser un riesgo de contagio. Este método, recomendado por las autoridades sanitarias, permite una rápida y efectiva identificación de casos de coronavirus, incluso antes de la fase contagiosa. Está previsto que se fije un día de la semana para la toma de las muestras nasofaríngeas que los laboratorios de la empresa qGenomics se encargará de analizar de inmediato.

Los centros de día gestionados por el Grupo La Alfaguara, que han retomado la actividad bajo estrictas medidas de seguridad, también se someterán a la vigilancia para garantizar el bienestar y la salud de los usuarios y trabajadores.

Los beneficios de la hidroterapia en la residencia de mayores

hidroterapia residencia de mayores

José María S. es uno de los pacientes de la residencia María Auxiliadora de Churriana de la Vega que acude a la piscina del centro del Grupo La Alfaguara para someterse a sesiones de hidroterapia que le ayuden a superar las secuelas de un ictus.

Las sesiones le han permitido recuperar equilibrio, ganar en sensibilidad y fortalecer los miembros inferiores. Dentro de la piscina ha podido desarrollar la marcha autónoma sin necesidad de aparatajes y sin riesgo de caída. Para ello se ha valido de un estabilizador acuático que le permite apoyar sus manos y mejorar su estabilidad.

Al igual que él otros muchos mayores se someten a distintos tratamientos en la piscina terapéutica de la residencia, bajo la supervisión de la fisioterapeuta María Jurado Díaz y el terapeuta ocupacional Luis López de Priego Rivera.

Hidroterapia para tratar distintas patologías

La hidroterapia es un método de rehabilitación en el que se emplea el agua con fines terapéuticos gracias a la ayuda de energía mecánica o térmica.

En la actualidad acuden usuarios de la residencia para realizar diferentes tipos de terapias, algunos de ellos con problemas neurológicos como es el caso de José María, otros con lesiones musculoesqueléticas y traumatológicas, pero también mayores con problemas de equilibrio que necesitan ejercicios propioceptivos, afectaciones respiratorias o alteraciones del sueño.

Para ello es fundamental contar con las instalaciones apropiadas al servicio de los usuarios del centro. En la residencia María Auxiliadora se dispone de una piscina de dimensiones adecuadas muy centrada en las necesidades de la persona mayor. Tiene la ventaja de la accesibilidad. En ella pueden participar a la vez varios usuarios sin importar su patología, y resulta muy confortable para las sesiones de rehabilitación.

La fisioterapeuta María Jurado Díaz cuenta que cada sesión se cuida hasta el mínimo detalle. La temperatura del agua ronda los 32 grados centígrados para disminuir el tono muscular y facilitar la relajación, y se emplean múltiples instrumentos de rehabilitación para realizar las dinámicas grupales o individuales.

hidroterapia residencia de mayores

La piscina dispone también de accesorios para realizar aromaterapia y luminoterapia, técnicas medicinales en la que se utiliza, en el primer caso, compuestos vegetales y aceites esenciales extraídos de las plantas aromáticas; y en el segundo, baños de luz natural para combatir la depresión estacional, el insomnio o el estrés.

Las sesiones de hidroterapia duran en torno a una hora u hora y media en grupos con un máximo cinco personas. Si el paciente necesita más atención, los grupos se reducen a dos personas.

Gracias al trabajo interdisciplinar del departamento de Fisioterapia y Terapia Ocupacional de la residencia de mayores, se ha logrado mejorar la actividad motora de los mayores ganando en calidad de vida. Además de facilitarles el movimiento dentro del agua, se aprovecha la presión del agua para obtener beneficios terapéuticos, como son los efectos analgésicos, vasodilatadores, sedantes y antiespasmódicos que la hidroterapia produce en el organismo.

Terapia innovadora mediante el uso de gafas de realidad virtual

terapia realidad virtual- La Alfaguara

A sus 75 años, Juan Antonio se recupera de una fractura de húmero en la residencia María Auxiliadora del Grupo La Alfaguara, en Churriana de la Vega, gracias a una innovadora terapia mediante el empleo de gafas de realidad virtual.

Desde hace mes y medio, Juan Antonio recibe sesiones dos o tres veces a la semana bajo la supervisión del terapeuta ocupacional Luis López de Priego, coordinador del área de Terapia Ocupacional y actividades complementarias de ocio y tiempo libre de los centros gestionados por  Grupo La Alfaguara.

Juan Antonio reconoce que la experiencia rehabilitadora “está siendo francamente buena”. “Desde el primer día he notado una mejora importante, sobre todo en el movimiento de la muñeca que tenía paralizada, ganando en movilidad y reflejo”, admite.

El terapeuta Luis López de Priego confirma la evolución positiva que ha experimentado Juan Antonio, el primer usuario del Grupo La Alfaguara en recibir esta novedosa terapia inmersiva a través de las gafas de realidad virtual. “Su rango de movilidad del brazo ha mejorado muchísimo.  Cuando llegó en marzo era incapaz de alcanzar la flexión de hombro y la abducción de manera funcional para sus actividades de la vida diaria. Con la terapia ha logrado en pocos días realizar actividades tan básicas como vestirse o ducharse de forma independiente, entre otras muchas”, explica López de Priego.

¿En qué consiste la terapia con gafas de realidad virtual?

Se trata de una terapia individualizada que se realiza en una sala sin ruido donde no haya elementos que distraigan al paciente. Una vez que se enfunda las gafas, la persona que recibe el tratamiento se adentra en un mundo interactivo a través de una serie de juegos donde el usuario olvida sus limitaciones. De hecho, se convierte en protagonista de una serie de retos que le obligan a ejercitar la parte de su cuerpo afectada por la lesión, en el caso de Juan Antonio su problema en el hombro.

“Se activan con mayor facilidad las neuronas espejo [las células nerviosas de nuestro cerebro encargadas de imitar las acciones que inconscientemente llaman nuestra atención], lo que permite mejorar las capacidades del usuario y llevarlas a un límite que, sin las gafas, sería incapaz de alcanzar”, explica López de Priego.

¿Quiénes pueden someterse a una terapia con gafas virtuales?

La realidad virtual se ha revelado como una herramienta muy eficaz en diversos ámbitos de la salud pero, como cualquier medicina, tiene sus contraindicaciones.

En el ámbito de la población mayor puede resultar muy útil para tratar patologías en miembros superiores ya sean de origen neurológico, como un ictus, un accidente cerebrovascular o traumatismos craneoencefálicos, o por lesiones traumatológicas que acarrean problemas musculares y en articulaciones.

No es recomendable en personas que tienen un deterioro cognitivo severo puesto que el empleo de estas gafas pueden llegar a desorientarles.

¿Qué beneficios se obtienen?

Lo que se busca con este tipo de herramientas es que el paciente se adentre en terapias que, gracias al uso de la tecnología, resulten divertidas y motivadoras, si bien son compatibles con el trabajo que vienen realizando los fisioterapeutas.

En el caso de Juan Antonio se ha logrado mejorar la movilidad pero, además, se han conseguido avances en la atención sostenida, la percepción y la motricidad.

Otras utilidades en pacientes

Si bien el empleo de gafas virtuales en la residencia María Auxiliadora es reciente en el tiempo, el objetivo es aplicar la terapia a otros usuarios de los centros de mayores que gestiona el grupo, siempre que los usuarios presenten patologías donde se puedan lograr avances sin poner en riesgo su salud.

Próximamente se aplicará la terapia a María del Carmen, una usuaria de la residencia María Auxiliadora a la que le amputaron recientemente el miembro inferior izquierdo, y a la que se le pretende ayudar a que camine con prótesis con la ayuda de los terapeutas. Para ello se le invitará a que realice visitas virtuales a distintas ciudades a través de las gafas, con el objetivo de que pierda el miedo a caminar.

De esta forma, el Grupo La Alfaguara se sitúa a la vanguardia en el uso de la tecnología en el ámbito de la salud, donde ya empiezan a aplicarse tratamientos para trastornos como la ansiedad, el estrés, el déficit de atención o la depresión.

Beneficios de la fisioterapia en personas mayores

Centro de Día de Nívar

Los beneficios de la fisioterapia en mayores han permitido prolongar su ciclo vital, donde a diario no faltan los retos y el afán de superación.

En el Grupo La Alfaguara se cuenta con un equipo profesional de cuidadores que se encargan de aplicar distintas terapias para que nuestros mayores disfruten de mayor calidad de vida. El envejecimiento activo ha logrado cambiar las rutinas diarias de nuestros mayores con el objetivo de que puedan disfrutar en el último tramo de sus vidas de autonomía y mantener a raya el deterioro físico y cognitivo.

Para ello es fundamental el papel de los fisioterapeutas que trabajan a diario en las residencias y Unidades de Estancia Diurna, también conocidas como Centros de Día. Verónica Macías ejerce de fisioterapeuta en la U.E.D. del municipio de Nívar, gestionada por el Grupo La Alfaguara. Reconoce que los primeros días encontró alguna reticencia por parte de alguno de los usuarios, pero con el paso de los días la expectación fue creciendo a medida que la terapia daba resultados.

“Al principio cuesta muchísimo porque son personas que han estado toda la vida trabajando y ahora lo que quieren o pretenden es descansar. Hay quien ha perdido o tiene disminuidas sus capacidades físicas, otros sienten dolor y no se mueven por miedo a que les reproduzca. Nuestro trabajo es estimularlos y convencerles de que el ejercicio diario fortalece cuerpo y mente”, explica Verónica Macías.

mayores Nívar

Su labor diaria en el Centro de Día de Nívar se centra en combinar sesiones individuales y de grupo: “La individual dependerá del tipo de la patología que tenga esa persona: si tiene una artrosis se le hace un tratamiento específico para ello y si tiene una hemiplejía se trabaja sobre esa enfermedad. A nivel grupal intentamos estimular el aparato locomotor pero no de forma aislada. Para ello hacemos sesiones de gerontogimnasia, musicoterapia, gimnasia acuática, juegos…, actividades que mejoren su estado físico y emocional”, detalla la fisioterapeuta.

El objetivo es conseguir un nivel de autonomía óptimo que contrarrestre la disminución de la capacidad de respuesta del cuerpo y el cerebro que ocasiona el envejecimiento.

Fisioterapia en mayores

Las patologías que más se repiten entre nuestros mayores son la artrosis, osteoporosis, artritis, problemas cardiovasculares, diabetes y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Sobre estas últimas, los ejercicios de la fisioterapia contribuyen a “mantener a raya” la enfermedad, frenar la evolución de dos enfermedades que conducen a una pérdida progresiva de autonomía.

La terapia musical ofrece muy buenos resultados, según coinciden distintos especialistas. Verónica acostumbra a realizar la gimnasia grupal con música. “Lo hemos probado con personas con Alzheimer y los resultados son espectaculares. Personas que no reaccionaban a casi ningún estímulo, con música son capaces de levantar la mirada, sonreír… Incluso hay casos en los que son capaces de recordar la rutina. Comprobamos cómo una persona que tiene afectada la memoria a corto plazo, asimila en su cerebro un concepto nuevo y consigue recordarlo”.

También es importante el trabajo con las familias. Verónica Macías señala que el papel de los seres queridos que rodean al mayor es fundamental. En los casos de pacientes hemipléjicos, el tratamiento debe seguirse en casa: “Nosotros iniciamos el tratamiento en el centro pero si no se tiene continuidad en casa no sirve de nada. Intentamos mantener el contacto con las familias, incluso mandamos ejercicios específicos para trabajar la movilidad”, comenta.

Mayores Nívar La Alfaguara

Recomendaciones para personas mayores

  • Mantenerse intermitentemente activo para ganar la partida al sedentarismo. Las personas mayores deben evitar permanecer sentadas o tumbadas durante periodos prolongados de tiempo.
  • Es conveniente levantarse al menos cada dos horas para estimular la respuesta de nuestro sistema osteomuscular, cardiorespiratorio y nervioso.
  • Levantarse y caminar contribuye a fortalecer los músculos y prevenir accidentes y enfermedades. Si vence el cansancio, es mejor descansar sentado que tumbado. Se recomienda caminar entre 30 o 40 minutos por la mañana y la tarde para mantenerse activo.
  • Realizar a diario una tabla de ejercicios físicos y cognitivos ayuda a mejorar el estado físico y emocional. Las posibilidades para hacer deporte son infinitas, tanto como la imaginación.

En definitiva, “el movimiento es vida” y conviene tenerlo en cuenta a medida que nos hacemos mayores.

Las residencias del Grupo La Alfaguara ante el coronavirus

medidas de prevención coronavirus

Las tres residencias de mayores y personas con discapacidad que gestiona el Grupo La Alfaguara en la provincia de Granada se mantienen sin contagios por coranovirus transcurrido más de un mes de la publicación del decreto del estado de alarma.

Las medidas preventivas adoptadas por la dirección del Grupo La Alfaguara, antes incluso de la declaración del estado de emergencia, han permitido que a día de hoy los 200 residentes y 120 trabajadores de las residencias de Churriana, Salar y Loja no se hayan visto afectados por la enfermedad. Así lo corroboraron recientemente los test que realizó la Junta de Andalucía para detectar el coronavirus, cuyos resultados dieron negativo tanto en residentes como entre el personal de la plantilla.

El gerente del Grupo de Servicios Sociales La Alfaguara, Álvaro Morales Garrido, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad y esperanza a las familias en momentos tan complicados como el presente, que “nos obligan a permanecer alerta y a reforzar las medidas de prevención con un objetivo prioritario: la protección de la salud de los mayores y de los propios trabajadores”.

“Nadie está a salvo de una pandemia que causa estragos en el mundo, que ha cambiado nuestra forma de actuar y la propia convivencia. En el caso de nuestras residencias, la anticipación a las propias medidas del Gobierno ha permitido prevenir la propagación del Covid-19 y, por el momento, poner a salvo las vidas de nuestros mayores”, explica Álvaro Morales Garrido.

Medidas de prevención y control para frenar el coronavirus

El Grupo La Alfaguara tomó sus primeras decisiones el 4 de marzo, diez días antes de que se decretara el estado de alarma. En dicha reunión se analizó la situación ante la posibilidad de que el virus pudiera extenderse a la población mayor, la más vulnerable, tras detectarse el 25 de febrero el primer caso en Andalucía. A Granada tardó en llegar unos días, el 12 de marzo. Para entonces ya se habían tomado decisiones que han resultado determinantes a la hora de evitar el contagio en las residencias del Grupo La Alfaguara en Churriana, Salar y Loja.

“No fuimos visionarios ni queremos trasladar una sensación de exaltación. Sabemos que hoy estamos bien pero mañana podemos estar mal. Tan solo fuimos conscientes del peligro que entrañaba la enfermedad para nuestros mayores con la información que disponíamos. Es lo que siempre hacemos. Lo que pasa es que, en esta ocasión, la trascendencia es mucho mayor”, aclara el gerente.

¿Qué medidas se tomaron para convertir las residencias en ‘búnkeres’?

  1. Suspensión de las actividades en las Unidades de Estancia Diurna y de las visitas de familiares a residencias. Los centros mantienen comunicación con las familias e incluso se ha reforzado la conexión por internet para hacer posibles las videollamadas entre usuarios y seres queridos.
  2. Aprovisionamiento de material sanitario, fundamentalmente mascarillas, guantes, batas, equipos de protección individual EPIs… En el momento de la adquisición del material no había el desabastecimiento que se produjo en el mercado a medida que el virus se expandiendo por otros países.
  3. Adaptación del personal laboral al nuevo escenario de emergencia sanitaria. Para ello ha sido necesaria la contratación de más trabajadores y la presencia de más enfermeras.
  4. Además de cumplir con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para prevenir la enfermedad entre usuarios y personal laboral, la dirección de los centros ha establecido protocolos de limpieza específicos. En lo concerniente a la plantilla de trabajadores, esta tiene que ducharse al entrar, cambiarse de ropa, cumplir con los turnos y extremar las precauciones fuera de la residencia.
  5. La dirección ha sumido los costes de las limpiezas periódicas externas con equipos de ozono que se utilizan para desinfección y purificación de aire y la eliminación de bacterias, hongos y virus.
  6. También se ha solicitado la ayuda de los ayuntamientos y de la Unidad Militar de Emergencias para la adopción de medidas que eviten la propagación del virus.

La labor de la residencia sigue siendo esencial

Para el Grupo La Alfaguara, las residencias siguen prestando un servicio fundamental al conjunto de la sociedad y lo seguirán haciendo en el futuro. Todos los centros de atención a mayores están sometidos a una regulación muy estricta y a las inspecciones de la Administración.

La Gerencia del Grupo La Alfaguara recuerda que las residencias son centros sociales, hogares para personas mayores, no hospitales: “Las residencias no están diseñadas para hacer lo que nos están pidiendo que hagamos. No somos doctores ni nuestras auxiliares son enfermeras. Aun así, nos hemos adaptado sin que nadie nos haya ayudado, al menos en un primer momento y, en muchos casos, todavía ahora”.

En España hay más de 5.000 residencias y no todas atraviesan la misma situación. Sin embargo, la imagen general que se transmite en momentos de emergencia sanitaria cuestiona a todo el sector.

“Somos centros que ofrecen asistencia a personas que, por sus condiciones sociales, económicas, sanitarias o familiares, no pueden ser atendidas en sus propios domicilios y necesitan de estos servicios. Esta necesidad no va a desaparecer. De esta situación tenemos que sacar lecciones y hacer los cambios que sean necesarios para que la próxima vez estemos mejor preparados”, subraya la dirección del Grupo La Alfaguara.

Agradecimientos

El Grupo La Alfaguara quiere agradecer el esfuerzo del personal laboral que desde el primer día asumió su papel trascendental para proteger a las personas mayores. Su compromiso está siendo fundamental para organizar el trabajo y mejorar la calidad de vida de los residentes.

La gratitud también quiere hacerla extensible a los familiares que han entendido la gravedad de la situación y que esperan con ansiedad el momento de abrazar a sus seres queridos.

De igual modo, toca reconocer el trabajo de las empresas proveedoras que han cambiado su manera de funcionar para prevenir el contagio, con el consiguiente coste añadido además del tiempo de retraso que supone realizar el reparto.

Mención especial para los ayuntamientos de Churriana, Salar y Loja, así como a la Unidad Militar de Emergencias (UME) por su colaboración, ayuda y muestras de ánimo que nos han trasladado durante el último mes.

Por último, el equipo directivo de La Alfaguara quiere dar las gracias a las personas mayores que residen en nuestros centros y que se han adaptado perfectamente a una situación tan complicada para ellos. Las visitas o excursiones que de forma periódica se organizaban al exterior se han sustituido por actividades en el propio centro, en espacios seguros y bajo la supervisión de monitores y personal laboral. En circunstancias tan excepcionales se ha hecho esfuerzo para hacerles llegar el cariño y los abrazos de sus familiares a través de las videollamadas o mediante la lectura de cartas que nos trasladan sus allegados.

“El objetivo que nos mueve sigue siendo el bienestar y la salud de toda una generación que se ha sacrificado por los suyos y que con su esfuerzo ha contribuido a construir un país mejor. Nuestra respuesta tiene que estar a la altura, se lo debemos”.

Premiado un proyecto pionero de atención a usuarios con diversidad funcional

Premio Diputacion Granada

La residencia Sierra de Loja, gestionada por el Grupo Servicios Sociales La Alfaguara, ha obtenido recientemente el Premio Social de la Diputación de Granada por un proyecto pionero de atención a usuarios con diversidad funcional que nace de las necesidades individuales que presenta cada persona, un programa de actividades que trata de adaptarse a sus gustos e intereses, respetando su individualidad.

En dicho centro compuesto por tres dispositivos —Residencia de Adultos, Centro Ocupacional y Residencia de Gravemente Afectados— se tienen en cuenta las peticiones y deseos de todos los usuarios con diversidad funcional a la hora de programar sus actividades, un proyecto que se ha denominado ‘Te acompañamos a llegar a donde tú quieras’.

De esta forma, los usuarios ven cumplidos sus anhelos o aspiraciones y logran una mejora de su autoestima, además de ayudarles a su plena integración.

Un bailarín con diversidad funcional que supera barreras

El premio tiene como protagonista a Francisco Granados Martín, un joven granadino de 22 años con diversidad funcional al que le apasiona la danza contemporánea. De hecho, es uno de los alumnos de la Compañía Vinculados que trabaja desde 2013 por hacer de la danza una disciplina artística más inclusiva y accesible.

Francisco logró vencer muchos temores para hacer realidad uno de sus sueños, según explica Luz Divina Rodríguez, una de las directoras del centro de atención Sierra de Loja que acompañó al joven a Berlín para asistir a un curso de intercambio y formación en danza contemporánea con una duración de una semana y con alumnos de otros países.

Francisco Granados danza

Para realizar este proyecto Francisco contó con acompañamiento, supervisión, ayuda psicológica y un apoyo económico que el Grupo La Alfaguara le proporcionó en todo momento.

Fueron cuatro meses de trabajo previo en el plano psicológico, terapéutico y educacional para que Francisco venciera muchos temores y complejos. Uno de sus problemas era su fobia a viajar en avión, barrera que superó gracias al trabajo de la psicóloga y la animadora sociocultural.

“En su miedo ha influido el ser una persona institucionalizada desde los 5 años de edad que ha pasado por distintos centros, viviendo su particular encierro y sin otras aspiraciones que estuvieran fuera de su zona de confort”, asegura la responsable del centro.

Francisco siente ahora una gran necesidad de bailar, de expresar sus sentimientos mediante la danza contemporánea. “Cuando baila, pierde el miedo”, reconoce Luz Divina Rodríguez.

Más motivación, autonomía y contacto social

La propia directora se ha encargado de realizar el seguimiento a todo el proyecto y de observar los cambios positivos que el joven ha experimentado durante el viaje y su regreso.

Francisco no solo ha ganado en motivación y autonomía sino que ha mejorado sus relaciones con el resto de compañeros, lo que le lleva a sentirse más libre a la hora de mantener contacto social con otras personas. También le ha servido para enfrentarse a situaciones nuevas derivadas del viaje y controlar sus emociones.

Otro detalle destacado es el impacto que su viaje ha tenido entre los usuarios del propio centro. Todos ellos se alegraron de su aventura y le mostraron su solidaridad. Incluso les ha servido de motivación para seguir adelante con el programa de actividades que ellos mismos eligieron.

Más allá de los muros del centro, la repercusión que tuvo el proyecto de Francisco le permitió también participar en la última edición del FEX Granada, la extensión en la calle del Festival Internacional de Música y Danza. De la mano de la Compañía Vinculados, Francisco actuó ante el numeroso público que se concentró en la Plaza de las Pasiegas y que pudo disfrutar de su habilidad, destreza y profesionalidad a la hora de interpretar la danza contemporánea.

Francisco Granados

“Como profesionales del medio que somos, tenemos que preocuparnos, no solo del proceso de adaptación al centro, de que respeten las normas de convivencia o de que su comportamiento sea adaptativo, sino también de conocer sus inquietudes personales para potenciarlas con los medios oportunos. De esta forma estaremos conviviendo con personas felices”, precisa el proyecto hoy premiado por la Diputación.

No es la primera vez que se reconoce el trabajo que realizan los profesionales del centro de atención Sierra de Loja. En 2019 se premió su proyecto “Acogida de Menores Saharauis con diversidad funcional” que se desarrolló, por primera vez en la provincia, con el objetivo de que los niños pudieran disfrutar del programa de ‘Vacaciones en Paz’.

Taller de radio en la residencia de mayores de Churriana de la Vega

Taller de radio

La residencia Virgen María Auxiliadora de Churriana de la Vega, perteneciente al Grupo La Alfaguara, ha puesto en marcha un novedoso taller de radio donde los protagonistas son las personas mayores que cuentan su día a día en el centro.

Mayores con Arte‘ es el nombre del programa piloto que se inició el pasado 5 de febrero en las dependencias de la residencia y que se retransmite en directo a través de Arte FM todos los miércoles de la semana. “Durante una hora u hora y media, nuestros mayores cuentan de primera mano su experiencia en el centro, su adaptación, las actividades que desarrollan y su relación con los demás usuarios”, destaca Mª Ángeles Hermoso Fernández, diplomada en Terapia Ocupacional y directora de la Residencia Virgen María Auxiliadora.

El programa cuenta con la implicación del propio personal técnico que interviene para informar a los oyentes del servicio de atención y ayuda que desde las distintas áreas se lleva a cabo tanto en el centro residencial como en la Unidad de Estancia Diurna o Centro de Día de Churriana de la Vega.

Unas de las secciones del programa se ha llamado ‘Cuéntame cómo pasó‘, donde los participantes —cinco personas mayores por sesión— relatan con sencillez y naturalidad su vida en el centro, una mirada que, además de potenciar su autoestima, contribuye a acercar al oyente la realidad de un centro residencial donde se proporcionan los mejores cuidados y servicios gracias al personal cualificado.

“La experiencia de las primeras semanas no puede ser más positiva. Además de ganar en autoestima, nuestros mayores ejercitan la comunicación, la memoria, la escucha activa y la comprensión. Es una terapia magnífica para mantenerse activos y prevenir su deterioro cognitivo”, explica.

Nuestros mayores, una lección de vida

Otro de los talleres que más expectación ha despertado es el programa de convivencia intergeneracional promovido por el Ayuntamiento de Churriana y el Instituto de Enseñanza Secundaria Federico García Lorca para frenar el fracaso escolar. Gracias a dicho acuerdo de colaboración, los alumnos que han cometido algún tipo de falta o infracción realizan labores de acompañamiento en el centro residencial para enriquecerse de la experiencia de las personas mayores.

 

 

“Nos pareció una idea excelente llevar a cabo una terapia intergeneracional para corregir las conductas de los estudiantes. Lejos de ser un castigo, los alumnos asisten a un experiencia vital muy beneficiosa para su futuro, y ello es posible gracias al contacto directo con los mayores”, explica la directora del centro.

Un técnico del centro se encarga de asignar las tareas que desempeñarán los jóvenes, por lo general de acompañamiento, lo que les sirve también a los mayores para estimular la memoria, estrechar lazos y recuperar cierta vitalidad.

Tener en cuenta la voz de la experiencia cuando nos equivocamos es, sin duda, la mejor lección que se puede aprender en la vida, otra forma de educar en valores.