El grupo La Alfaguara instala filtros HEPA en sus residencias y centros de mayores

purificadores de aire residencias y centros de mayores
El Grupo La Alfaguara ha decidido instalar filtros HEPA en todos los centros de mayores para mejorar la renovación y ventilación del aire y reducir el riesgo de propagación del coronavirus.

La incorporación de estos equipos de uso corriente en hospitales y lugares cerrados forma parte de un conjunto de medidas que la dirección de La Alfaguara viene adoptando desde que se expandió la pandemia para proteger la salud de las personas mayores de los centros residenciales y de las unidades de estación diurna que gestiona en distintos municipios de la provincia de Granada.

“El objetivo que nos mueve sigue siendo el bienestar de las personas mayores. Hace unos meses pusimos en marcha un nuevo servicio para identificar de forma inmediata los brotes de coronavirus por medio de pruebas periódicas de PCR, que nos han permitido a día de hoy mantener nuestros usuarios libres de contagios. Ahora, antes de la llegada del invierno, vamos a instalar purificadores para ventilar el aire y limpiarlo de partículas que pueden ser perjudiciales para la salud, entre ellas el coronavirus”, ha subrayado la dirección del Grupo La Alfaguara.

Filtros HEPA para el bienestar de nuestros mayores

Los purificadores de la serie space con filtros HEPA eliminan virus y bacterias, así como las partículas contaminantes y alérgenos. Combaten también los malos olores y ofrecen información sobre la calidad del aire.

Son dispositivos que mejoran el aire que se respira, obteniendo más confort y seguridad.
“Estamos haciendo un esfuerzo importante desde antes de que se decretara en marzo el estado de alarma, dedicando partidas de gasto al aprovisionamiento de material sanitario y a la limpieza periódica con equipos de ozono para la desinfección, además del esfuerzo que se está haciendo en personal”, ha recordado la dirección de La Alfaguara.

La compra de purificadores es una medida de prevención complementaria a las que se adoptaron en el inicio de la crisis sanitaria, como es el uso de mascarillas, la necesidad de mantener una distancia de seguridad o la incorporación de otros hábitos higiénicos a la rutina diaria.

“Es una medida de protección complementaria para proteger a un colectivo muy vulnerable. En circunstancias tan excepcionales es necesario extremar las medidas de seguridad”, aclara la dirección.

Los Centros de Día para Mayores de la Alfaguara se blindan ante la Covid-19

Centro de Día para mayores Nívar

Las unidades de Estancia Diurna del grupo la Alfaguara han reabierto sus puertas a las personas mayores después de un tiempo de confinamiento y el cierre posterior de centros que decretó en septiembre el Gobierno andaluz para evitar el contagio de la Covid-19. En realidad, los trabajadores y el equipo de profesionales que están al frente de los Centros de Día de Mayores del grupo la Alfaguara no han dejado de atender las necesidades de los usuarios, bien por teléfono o en visitas a domicilios bajo estrictas medidas de seguridad.

Es el caso de la Unidad de Estancia Diurna de la Alfaguara en Nívar, cuya directora Aurora Rodríguez Castellar ha comprobado de primera mano la evolución de los mayores que acuden puntualmente al centro para participar en distintas actividades.

Afortunadamente, ninguno de los usuarios ha contraído la enfermedad gracias a la decisión del Grupo La Alfaguara de contratar los servicios de un laboratorio que realiza un control y seguimiento semanal de los mayores que residen o acuden a sus instalaciones. “Desde julio, una vez por semana se les hace la PCR de forma sistemática, lo que nos da mucha tranquilidad porque nos permite llevar un control y evitar que, en caso de positivo, se propague”, explica Aurora Rodríguez.

Pendiente en todo momento de los mayores

El coronavirus ha alterado las condiciones en las que se prestaba el servicio. Se han extremado las medidas de seguridad en las instalaciones y las excursiones han quedado relegadas a paseos por las inmediaciones del centro de día, un lugar privilegiado por estar junto al campo.

“Las actividades han variado bastante por la Covid. Antes hacíamos muchas visitas dinámicas al exterior, ahora intentamos reinventarnos y tratar de introducir alguna novedad. Por ejemplo, el otro día vino un cocinero y nos hizo una paella en la terraza en la que los mayores participaron añadiendo ingredientes. Otros se atreven con las gafas de realidad virtual o se entretienen con las videoconsolas Wii… Intentamos con ello que las actividades sean más entretenidas, limitando las salidas a paseos por el campo que lo tenemos al lado”, precisa la directora.

unidad de Estación Diurna Nívar

Durante los periodos en los que las autoridades sanitarias ordenaron los cierres de las centros de día, el equipo de profesionales siguió realizando un seguimiento exhaustivo de los mayores: “Nos dedicamos a realizar atención telefónica y telemática, llamando a los domicilios todos los días para saber cómo se encontraban, qué necesitaban, si podíamos echar una mano y, de paso, llevar un control y seguimiento de todos los mayores, principalmente de los que son autónomos y viven solos. Luego el contacto fue presencial con visitas domiciliarias con EPIs y medidas de seguridad para dar apoyo y ánimo a nuestros mayores. También les hicimos llegar cuadernillos personalizados con actividades y ejercicios para la estimulación cognitiva. Funcionó bastante bien y sobrellevaron mejor estar encerrados en casa, pero no cubría el servicio que necesitan”, reconoce Aurora Rodríguez.

Centro de Día Mayores Nívar

La importancia de los centros de día para mayores o unidades de estación diurna

La suspensión de la rutina de actividades diarias y la imposibilidad de socializar con personas de la misma edad son el detonante para que muchas personas mayores hayan visto mermadas sus capacidades cognitivas y físicas durante el largo periodo de encierro. Además de la pérdida emocional, tan importante para mantener su estado anímico de manera estable.

“La valoración que sacó del confinamiento es que estar en casa para el mayor es perjudicial en todos los sentidos”, sentencia la directora del centro. Un porcentaje alto de usuarios no se ha incorporado aún al centro de día por temor al contagio o porque han sufrido un importante deterioro durante el tiempo de encierro.

Aurora Rodríguez reconoce que las familias “nos llamaban desesperadas porque en casa veían el deterioro y no sabían qué hacer para frenarlo”. “Durante el estado de alarma, como estaban en casa, se podían encargar de los cuidados de sus seres queridos pero, cuando las autoridades sanitarias cerraron los centros en septiembre durante dos semanas, fue horrible para los familiares porque habían retomado su trabajo fuera y se veían en la imposibilidad de cuidar de sus padres. Estamos hablando de personas mayores, muchas de ellas con demencia senil, que es como dejar un bebé solo en casa”.

Aurora Rodríguez entiende que la situación excepcional que supone hacer frente a una pandemia mundial obliga a extremar las medidas de seguridad de los colectivos más vulnerables, entre los que se encuentran las personas mayores.

Lo cierto es que la reapertura del Centro del Día de Nívar y de instalaciones similares han servido de aliento a muchos mayores porque han podido retomar su rutina y disfrutar de la convivencia con personas de su edad. Su estado anímico se ha fortalecido gracias a la atención y el trabajo diario del equipo de profesionales que vela por su salud. Prueba de ello es la alegría que muestran ante las cámaras de Canalsur, que ya han visitado en dos ocasiones a los mayores para interesarse por su estado.

Mientras, en los centros y residencias del grupo la Alfaguara no se baja la guardia. Su salud es lo que importa.