Taller de radio en la residencia de mayores de Churriana de la Vega

Taller de radio

La residencia Virgen María Auxiliadora de Churriana de la Vega, perteneciente al Grupo La Alfaguara, ha puesto en marcha un novedoso taller de radio donde los protagonistas son las personas mayores que cuentan su día a día en el centro.

Mayores con Arte‘ es el nombre del programa piloto que se inició el pasado 5 de febrero en las dependencias de la residencia y que se retransmite en directo a través de Arte FM todos los miércoles de la semana. “Durante una hora u hora y media, nuestros mayores cuentan de primera mano su experiencia en el centro, su adaptación, las actividades que desarrollan y su relación con los demás usuarios”, destaca Mª Ángeles Hermoso Fernández, diplomada en Terapia Ocupacional y directora de la Residencia Virgen María Auxiliadora.

El programa cuenta con la implicación del propio personal técnico que interviene para informar a los oyentes del servicio de atención y ayuda que desde las distintas áreas se lleva a cabo tanto en el centro residencial como en la Unidad de Estancia Diurna o Centro de Día de Churriana de la Vega.

Unas de las secciones del programa se ha llamado ‘Cuéntame cómo pasó‘, donde los participantes —cinco personas mayores por sesión— relatan con sencillez y naturalidad su vida en el centro, una mirada que, además de potenciar su autoestima, contribuye a acercar al oyente la realidad de un centro residencial donde se proporcionan los mejores cuidados y servicios gracias al personal cualificado.

“La experiencia de las primeras semanas no puede ser más positiva. Además de ganar en autoestima, nuestros mayores ejercitan la comunicación, la memoria, la escucha activa y la comprensión. Es una terapia magnífica para mantenerse activos y prevenir su deterioro cognitivo”, explica.

Nuestros mayores, una lección de vida

Otro de los talleres que más expectación ha despertado es el programa de convivencia intergeneracional promovido por el Ayuntamiento de Churriana y el Instituto de Enseñanza Secundaria Federico García Lorca para frenar el fracaso escolar. Gracias a dicho acuerdo de colaboración, los alumnos que han cometido algún tipo de falta o infracción realizan labores de acompañamiento en el centro residencial para enriquecerse de la experiencia de las personas mayores.

 

 

“Nos pareció una idea excelente llevar a cabo una terapia intergeneracional para corregir las conductas de los estudiantes. Lejos de ser un castigo, los alumnos asisten a un experiencia vital muy beneficiosa para su futuro, y ello es posible gracias al contacto directo con los mayores”, explica la directora del centro.

Un técnico del centro se encarga de asignar las tareas que desempeñarán los jóvenes, por lo general de acompañamiento, lo que les sirve también a los mayores para estimular la memoria, estrechar lazos y recuperar cierta vitalidad.

Tener en cuenta la voz de la experiencia cuando nos equivocamos es, sin duda, la mejor lección que se puede aprender en la vida, otra forma de educar en valores.