From Birmingham to Salar

Cuando nacemos no sabemos lo que nos deparará el futuro. Y mucho menos dónde pasaremos los años de nuestra vejez. Hay personas, nacidas fuera de España, que no sabemos por qué se enamoran de nuestro país. Yo diría que lo valoran más que los propios españoles. Una de estas personas es nuestro gran amigo Peter. Un buen día llego a España, desde Birmingham en Reino Unido, decidido a pasar los últimos años de su vida, a disfrutarlos después de una vida de esfuerzo y trabajo.

En algunas ocasiones cuando llegamos a mayores, necesitamos que alguien vele por nuestra comodidad, nuestra seguridad y sobre todo nuestra salud. En este caso, la Residencia La Alfaguara de Salar se ha convertido en su hogar, donde pasa gran parte del día junto a sus compañeros y compañeras, donde vive momentos y experiencias en las que su cara es el espejo de su alma. Disfruta escuchando música, bailando con algunas compañeras que son tan bailarinas como él, haciendo gimnasia, dibujando y hasta compartiendo momentos con su inseparable amigo Hércules, nuestro residente canino de la Residencia. Un Golden Retriever, adiestrado para vivir con personas mayores, al que solo le falta hablar. El cual ha establecido un vínculo especial con él, y con el que el idioma no es su límite.

Celebramos junto a él tradiciones típicas del pueblo de Salar, como el día de la Candelaria comiendo roscas de pan con aceite y chocolate, la feria, San Antón… y un sinfín de momentos diarios a los cuales se adapta como un español más. Hace poco hemos pasado las Navidades y las hemos querido celebrar como si estuviese en casa, celebrándolo a la manera anglosajona, con adornos típicos como Santa Claus, y a la española, cantando y bailando villancicos rocieros y tocando la pandereta, mezclando costumbres y al final todos nos hemos divertido junto a él.

En la Residencia tiene una compañera que siempre que la ve la saluda con alegría y le da su beso cada mañana. La diferencia de idiomas no deja que ellos puedan compartir conversaciones, pero la simple mirada cómplice y la sonrisa que cada día se regalan uno al otro, hace que el vínculo de amistad entre ellos haga que día a día este vivo.

Mónica, una auxiliar bilingüe de la Residencia es la que se encarga de ir transmitiéndole en su idioma todo lo que haya que comunicarle, además de lo que le decimos los otros trabajadores que más o menos vamos “chapurreando” algo de inglés. Con Mónica el encuentra seguridad y confía en ella plenamente ya que le habla con mucho cariño y la entiende a la perfección.

Solo decir que desde que Peter convive con nosotros nos hemos dado cuenta del valor de una mirada, el valor de un gesto o de una sonrisa. No todo se expresa a través de la palabra. Y aunque los demás residentes no compartan su idioma, él en ningún momento se ha visto excluido del grupo.

Esperamos que este sea solo el comienzo de una historia junto a nuestro amigo Peter. Que él se encuentre en la Residencia como su propio hogar y que sea muy feliz junto a todos los compañeros y trabajadores del Centro.

Ana Isabel Ortiz López
Terapeuta Ocupacional
La Alfaguara Salar